domingo, 25 de marzo de 2012

Capítulo 50.

~~Narrador: Kelly~~

Estaba nerviosísima. No me podía creer que fuera a tener una cita con Liam. Había sido todo muy repentino. Hacía mucho tiempo que soñaba con esa tarde, y por fin iba a ocurrir.
Mientras terminaba de ponerme un poco de rímel para resaltar mis pestañas (era el único maquillaje que llevaba junto a un poco de brillo de labios), oí un suave golpe en la puerta. Guardé todo lo más rápido que pude y abrí la puerta mientras Audrey se ponía sus zapatos.
- ¡Hola, Liam!
- Hola. ¿Estás lista?
- Sí, sólo tengo que coger el bolso. ¿Te importa esperar un momento fuera?
- Para nada - me sonrió.
- Gracias - cerré la puerta con cuidado y rebusqué mi móvil, la llave de la habitación y algo de brillo para retocármelo si hacía falta.
Iba vestida muy informal, quería ser yo misma. Llevaba una minifalda vaquera de color gris, algo rasgada; una camisa a cuadros en rojo, negro y blanco, con las mangas por el codo, y con una camiseta básica blanca de tirantes por debajo; y unas converse rojas algo gastadas en la suela, con un corazón que me había pintado Chloe con rotulador permanente en la parte blanca. Audrey me había dicho que cómo podía ir así a una cita, que tenía que ser más elegante. A ella le encantaba arreglarse, sería por eso.
Me puse el bolso blanco cruzado, para que no me molestase, y abrí la puerta de nuevo.
- Ahora sí estoy lista.
- Pues vámonos - dijo haciendo un gesto con la cabeza.
- ¡Espera, Liam! - gritó Audrey.- ¿Y Zayn?
- Oh, Zayn estaba terminando de arreglarse, ya sabes que le lleva su tiempo.
- Cierto... pues esperaré, entonces.
- ¿Quieres que le avise?
- Hm... si no es mucha molestia... - dijo con una pequeña risa.
- Vale - sonrió y se acercó a su habitación mientras yo esperaba en el sitio, aguantando la puerta con un pie.
Tocó a la puerta y salió Zayn después de unos segundos.
- ¿Te falta mucho?
- ¿Por qué lo preguntas?
- Porque tu novia te echa de menos, melón - dijo entre risas.
Zayn corrió a dentro y salió con una chaqueta de esas que parecían de los típicos institutos americanos de las películas, la azul, en menos que canta un gallo.
- Ya estoy listo - dijo con una forzada sonrisa.
Corrió a nuestra puerta y asomó la cabeza, por lo que yo pude quitar el pie.
- Bueno, vamos. Ahora ya están juntitos y felices.
Yo reí y caminé a su lado. Era increíble lo bien que me sentía con él. Era caballeroso, divertido, inteligente, guapo... ¿qué más se le podía pedir a un chico?

~~Narrador: Audrey~~

- Ya estoy aquí, preciosa. Me han dicho que me echabas de menos - dijo acercándose a mí.
Me levanté despacio, sonriente, y caminé hacia él.
- Solo un poquito - vacilé, sin saber si acercarme más o no.
Él rió, con esa adorable risa aguda que tenía. Cada día estaba más enamorada de él. Sus ojos, sus labios, su pelo, sus músculos... ¿tenía algún defecto? Si era así, yo no se lo veía por ninguna parte.
Ya no tuve que preocuparme en decidir si quedarme allí o avanzar más, porque fue él el que me cogió por la cintura y me besó.
- Estaba deseando tener una tarde para nosotros.
- Y yo.
- Vamos, que estamos perdiendo mucho tiempo - dijo cogiéndome de la mano.
Salí con él y cogimos el ascensor hasta la planta baja. Mientras estábamos aún dentro, me miró de arriba a abajo.
- ¿Qué? - dije riendo.
- Estás preciosa.
- Oh, gracias - le di un beso en la mejilla.
- Casi tanto como yo.
- Idiota - le di un golpe en el hombro, haciéndome la indignada.
La puerta del ascensor se abrió y salimos.
- Oh, por cierto... bonita gorra.
- Gracias - dijo riendo mientras sacaba unas gafas de sol del bolsillo trasero de su pantalón.- Van a juego.
- ¿Pretendes esconderte?
- ¿Crees que lo conseguiré? Se sincera.
- No - dije entre carcajadas.
- Vale.
De todas formas salió del hotel con las gafas puestas, con un aire cómico. Caminó de mi mano y me llevó por una calle estrecha. No sabía a dónde íbamos, pero siempre que fuese con él, no me importaba lo más mínimo. Después de unos minutos llegamos a un precioso parque. Era enorme, con cientos de árboles de hojas verdes que se agitaban por la brisa. Había bancos cada pocos metros.
- Qué bonito - dije con una sonrisa.
- No tanto como tú - besó la parte alta de mi cabeza.
Agaché la cabeza sin dejar sonreír. Me hacía sentir especial de alguna manera, sin tener por qué ser una modelo de metro ochenta y medidas perfectas. Con él era como si el resto del mundo no existiera. De vez en cuando alguna gente pasaba a nuestro lado, pero yo casi no los advertía.
- ¿Paramos por aquí? - preguntó.
Debíamos de estar aproximadamente en el centro del parque. Además era un círculo de arena con bancos a las orillas; sí, parecía el centro.
- Vale.
Nos sentamos en uno de aquellos blancos bancos, relucientes como la nieve. Parecían estar recién pintados, por lo que para asegurarme pasé un dedo por él.
- ¿Qué haces? - dijo él riendo.
- Asegurarme de que no pinta.
- ¿Y por qué iba a pintar?
- No sé, parece demasiado brillante y blanco para no estar recién pintado.
- Tonta... - rió y me dio la mano para sentarme a su lado.
- Eh... ¿gracias?
- Hahahaha, no era un cumplido.
- Oh, ya veo, muy bonito eh. ¡Muy bonito! - le golpee el brazo y él me abrazó contra su cuerpo.
- No te hagas la enfadada, es obvio que no lo estás.
- Déjame - dije intentando no reírme.
- Nunca - giró mi cabeza y me besó.
Fue un beso corto, pero perfecto. Con él nada podía ser malo, absolutamente nada.

5 comentarios:

  1. SIGUIENTEEE!! menos mal que ahora todos estan bien(: Me encanta tu novelaaa!! (@nataliacarraler)

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  2. Me he leido todos los capitulos y son fantásticos, me encantan. Sigue así :)
    Pasate por mi blog: http://vivalavida-onedirection.blogspot.com.es/ He subido el primer capitulo y quiero opiniones para seguir escribiendo o cambiar de tema. Gracias

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  3. ME ENCANTA ME ENCANTA ME ENCANTA! Me he leido todos los capitulos en 3 días estoy deseando que subas más. Un besito.

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