lunes, 20 de febrero de 2012

Capítulo 43.

~~Narrador: Harry~~

- ¡No voy a...!
Antes de poder terminar, noté una mano sobre mi hombro. Dejé de gritar y me giré. Era Cathy. Menos mal, ya pensé que iba a tener que echar a alguien a patadas de allí, pero a ella no le haría eso.
- Harry, tranquilízate, por favor.
- Cathy, ha hecho que mi mejor amigo me odie. No puedo tranquilizarme.
Ella miró a Taylor, o eso creo, durante unos segundos, y luego volvió a dirigir la vista hacia mí.
- Harry, te entiendo perfectamente, pero por favor no la trates así. Porque yo también me siento mal.
Suspiré y miré al suelo. La verdad, me sabía mal gritarle a Taylor, pero estaba enfadado, realmente enfadado, y no podía hacer nada.
- Anda, ven conmigo. - dijo Cathy cogiendo mi mano.
Me llevó escaleras arriba, y yo no protesté. Es más, me sentía relajado al irme de allí. No sabía por qué, pero con Cathy me sentí mucho mejor. Y el contacto de su mano me hizo tranquilizarme. Era una chica genial, realmente estupenda. Pero yo no sentía nada por ella... ¿verdad? No no no, de ninguna manera. Era ella como mi hermanita pequeña, no podía ser...
Llegamos al segundo piso y nos paramos en el pasillo.
- Harry, no aguanto más esta situación...
- No, si yo estoy igual... Odio estar enfadado con Taylor.
- Ahora más que nunca necesito tu apoyo, en serio.
Me abrazó con fuerza, y oí un pequeño sollozo.
- Eh, pequeña - dije acariciando su cabeza.- Pero no llores. ¿Quieres que hablemos en la habitación?
- Vale - asintió y se separó de mí. - Mierda, Niall tiene mis llaves...
- No pasa nada, ven a la nuestra.
Abrí con un poco dificultad la puerta, debido a que las manos me temblaban, y le dejé pasar a ella primero.
Una vez dentro, los dos nos sentamos en el sofá, muy juntos. No sabía lo que me estaba pasando. Quizás... no, no y no. Era mi amiga. Harry, joder, saca ese pensamiento de tu mente. Sequé las lágrimas que aún humedecían sus mejillas.
- Es que... no... no puedo. No puedo con todo esto. Es como si ya no pudiera confiar en él.
- Me pasa exactamente lo mismo con Taylor. ¡Louis me odia por su culpa! Y él es mi mejor amigo... no sé qué voy a hacer.
- Si quieres, puedo hablar con Louis...
- No, déjalo. Si todo esto ha sido por mi culpa, tú no tienes que hacer nada.
Ella asintió y miró al suelo. Coloqué mis dedos en su mentón para que nuestras miradas se encontraran.
- Oye, Cathy, anímate por favor. Odio verte así.
- Es que no puedo...
- Habla con Niall. Será lo mejor.
- No, todavía no...
- ¿Por qué no?
- Porque sigo enfadada, y sé que con cualquier argumento que intente defenderse yo ya no podré razonar y me pondré a gritar...
- Vale. Entonces... ¿mañana?
- Quizás. Pero si tú hablas con Taylor.
Resoplé. Eso era chantaje. Me reí por un momento, y ella me miró sonriendo de medio lado. ¡Al fin, le había sacado una sonrisa!
- ¿De qué te ríes?
- ¡De que eres una chantajista!
- ¡Mentira! - se le escapó una pequeña risa.
- ¡Verdad!
- Que no.
Me dio un pequeño golpe en el hombro y yo le agarré las muñecas, manteniéndolas sobre sus piernas con una sola mano, mientras con la otra le apuntaba.
- No me pegues o sufrirás las consecuencias.
Ella reía y se revolvía para deshacerse de mí, pero no lo conseguía. Acabé encima de ella, tumbados en el sofá y riendo fuerte. Aún no se había deshecho de mí. Pobre inocente.
- ¡Harry, suéltame!
- No, por pegarme. Ahora te aguantas.
Levantó su cabeza para acercarla a la mía.
- Cuando me levante de aquí ya verás tú...
No pude evitar soltar una sonora carcajada. ¿Qué me iba a hacer esa enana a mí? Pero hay que ver cómo la quería. Quizás demasiado.
Seguimos así un rato. En un momento en concreto, sin saber cómo, nuestras caras quedaron a escasos centímetros. Los dos sonriendo y respirando fuerte debido al esfuerzo de ambos.
- Eres un completo imbécil, Styles.
- Aprendí de la mejor - dije sacando la lengua.
- Serás tonto.
- ¿Yo? Quieres volver a sufrir mis cosquillas, ¿verdad?
- ¡No no no no no! ¡No lo hagas!
Seguía sonriendo, sin dejar de mirarle a los ojos y sin apartarme un sólo milímetro. Para qué mentir, estaba deseando hacerlo. Besarla. Con todas mis fuerzas. Pero no podía hacerle eso ni ella, ni a Niall... ni a Taylor.
- Voy a hacerlo como no te calles.
- ¡Vale, vale! ¡Ya me callo! Pero por favor, no me hagas cosquillas otra vez.
- Mira, no lo hago, por la carita que me estás poniendo tan mona, que sino... ibas a ver tú lo que eran cosquillas de verdad.
- Es que soy irresistible.
Reí por fuera, pero por dentro pensaba "y no sabes hasta qué punto". Ella rió conmigo, apartando su mirada de mí.
Cuando volvió a fijar sus ojos en los míos, un escalofrío me recorrió el cuerpo. Pensé en el daño que le había hecho aquella vez, en el restaurante, cuando intenté acostarme con ella. Pero ahora era diferente. Ahora la quería de verdad, y mi corazón sentía un impulso enorme. Me creía capaz de controlarlo al principio, mi mente me decía que no, que estaba mal... Pero a veces los impulsos físicos te pueden.

2 comentarios:

  1. Madreee miiaaaaa!! no se Que pensar tiiaaa me dejas sin palabras jaja
    lo Que si te digo es ke me encantooo..
    chica nose k vas a acer cn Harry me das miedo Lara jajajajjja
    sigue asi amore Muaaaa Love uu! ;)

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