jueves, 15 de septiembre de 2011

Capítulo 3.

La mañana siguiente pasó muy rápido, sin muchos cambios. Ya no estábamos nerviosas, pero hablábamos todo el rato de lo que pasaría esa tarde en la piscina. Seguramente no lo íbamos a pasar de miedo.
Al medio día, fuimos al restaurante a comer, entre todo el ruido de la gente. Mientras intentábamos mantener una charla agradable, Kelly se empezó a quejar:
- No hay comparación entre esto y la cena de ayer...
- Y que lo digas. ¡No se puede ni hablar en paz! - protestó Chloe.
Miramos hacia los lados, buscando a los chicos, pero no había rastro de ellos. Seguimos comiendo, intentando ignorar todo el ruido. Y de repente, unos focos iluminaron el escenario. Ya me había fijado en él, pero creía que sólo había actuaciones por la noche. No hicimos mucho caso al presentador que hablaba:
- Buenas noches, queridos clientes. Hoy, os presentamos un grupo muy especial, formado de cinco componentes...
Ahí sí que prestamos atención. Miramos al escenario de repente, todas de golpe, dejando caer los tenedores; lo cual causó un desagradable sonido en toda la sala.
- Aquí tenéis a... ¡One Direction!
Aplaudimos como locas. Audrey incluso silbó y gritó. Harry comenzó hablando:
- ¡Hola a todos! Gracias. Estamos muy alegres de estar aquí.
- Pretendíamos mantenernos en el anonimato, pero hemos cambiado de opinión - continuó Niall.
- Así que esperamos que os guste nuestra actuación - dijo Louis, con una cara sonriente.
- Y en caso de que no, sentimos haberos molestado - interrumpió Liam.
- No seas negativo hombre. Venga, vamos a ambientar un poco esto - animó Zayn.
Se me había dibujado una sonrisa tonta en la cara, viéndolos hablar.
- Sólo vamos a cantar una canción, por desgracia -Louis.
- Pero esa canción se la queremos dedicar a alguien especial -Niall.
- Chicas - el dedo de Harry nos señaló y los focos nos apuntaron. ¡Qué vergüenza! - esta canción es para vosotras.
Parecía el típico momento de película en la que el chico cantante y la chica torpe se enamoran, multiplicado por cinco.
Comenzaron a cantar una canción muy familiar. 'What makes you beautiful', para ser exactos. No podíamos apartar la vista de ellos. Cada uno era perfecto a su manera. Pero para mi, el que más, sin duda alguna era Niall. Era el tipo de chico que siempre, siempre me había gustado. Ya había emparejado en mi mente a cada uno con una de las chicas, pero no voy a decir quién. En realidad, me parece una tontería, porque de momento son nuestros amigos. Pero eso sí, por lo menos yo, intentaría llegar a algo más.
Cuando bajaron del escenario se acercaron a nosotras sin dificultad; no parecían tener muchos fans en ese hotel.
- Oh, chicos, gracias por la canción - comenzó Taylor.
- Qué monos - siguió Chloe.
- Supusimos que estaría bien hacer algo así por vosotras - añadió Niall, mirando a Chloe.
He de admitir que en ese momento me puse un poco celosa de ella. No, ¿qué digo de poco? ¡Odié a Chloe en esos momentos! Pero bueno, no era su culpa. Así que reflexioné y se me pasó en pocos segundos.
- Os lo merecéis - dijo Harry, dirigiendo la mirada hacia a mi, antes de haber pasado por todas. Pero ahí se mantuvo, con sus ojos clavados sobre los míos, hasta que yo aparté la vista para mirar a Niall.
- ¿Y si vamos ya a la piscina? - propuso él, intentando evitar mi mirada. ¿Qué le pasaba?
- ¿Habéis comido? - le pregunté yo.
- No, pero hemos desayunado... en abundancia - me respondió Louis tras unos segundos de silencio.
¿Se podía saber por qué no me hablaba? Todo era muy extraño. Ayer mismo no se quería separar de mi por la  noche. Y ahora ésto... Eso no era un amigo ni era nada.
- Oh... bueno. Entonces supongo que podemos ir, pero tenemos que ir a ponernos el bañador.
- Os esperamos aquí, que nosotros ya venimos preparados - dijo Harry.
Nos levantamos de las sillas después de terminar la comida y subimos para arriba en el ascensor.
- Cathy... - dijo Taylor.
- ¿Qué?
- Te he visto... rara.
- ¿Rara yo?
- Triste, diría - corrigió Chloe.
- Sí, cielo. ¿Qué pasa? - preguntó Audrey.
- ¿Que qué pasa? Niall me evita. Eso es lo que pasa - intenté contener mi furia y mis lágrimas, y no gritar. Sobre todo no gritar.
- Pero tendrá un motivo... - dijo Kelly.
- ¿Has visto que yo le haya hecho algo? - fulminé a Kelly con la mirada.
- No...
- Pues eso.
Todas se quedaron calladas, y en el silencio, un sollozo salió de mi garganta y brotaron lágrimas de mis ojos. Cuando llegamos arriba, Audrey se dio cuenta y me abrazó.
- Sh, no llores. Ya verás que no es nada - me secó las lágrimas y me acompañó a la habitación con un brazo en mi cintura.
Llegamos allí y me puse el bañador la primera, sin mucho entusiasmo. Se me había quitado las ganas de ir a la piscina.

2 comentarios:

  1. Hola!Pus me he empezado a leer tu log y la verdad es que me ha encantado!Sube el siguiente ya!:D
    Por supuesto te sigo,te dejo mi blog por si quieres pasarte:
    http://www.asweeteenagedream.blogspot.com/
    un beso!

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  2. ¡¡Sube a la de ya!! En serio, quiero leer más.
    Un beso :)

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