viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 36.

~~Narrador: Taylor~~

No sabía lo que me pasaba. Desde que Harry me contó lo de que Hollie era su ex, estaba celosa hasta del más mínimo contacto con una chica. Y aún sabiendo que Zoey era de confianza, me molestaba que fuese a abrazarla. Sonará egoísta, pero Harry era mío, y me negaba a compartirlo con nadie más. Pensaréis que soy tonta y todo lo que queráis, es que... Era algo incontrolable. Cuando ya habías tenido a Harry Styles en tus brazos, era impensable que pudiese llegar a ser de otra.
Zayn y Liam fueron juntos a presentarse a Zoey, la cual estaba loca de alegría. Les pidió fotos, autógrafos... Yo hubiese hecho lo mismo de ser ella. Eran unos chicos increíbles.
Zoey le preguntó a Cathy por Louis. Él siempre había sido su favorito, por lo que estaría aún más nerviosa.
Cuando Louis se acercó después de haber terminado una de las canciones, Zoey le cogió la mano a Cathy.
- Que viene, que viene, ¡que viene! ¿Qué hago?
- Actúa natural. Odian que las fans se pongan histéricas.
- Vale.
Respiró hondo e intentó calmarse, pero aún veía cómo le apretaba la mano a Cath.
- Hey, creo que falto yo. Tú debes de ser Zoey - dijo Louis muy alegre, extendiéndole la mano.
- Sí... - asintió vergonzosa y le estrechó la mano sin mucho entusiasmo.
Louis se acercó a ella para darle un pequeño abrazo y, unos segundos después, soltó una broma de las suyas. Zoey rió a más no poder y siguió hablando con él. Parecían ir a tener una buena relación. Podrían acabar siendo amigos.

~~Narrador: Chloe~~

Por mucho que Zoey fuese mi amiga, sabía que siempre le había encantado Louis, pero yo empezaba a sentir algo por él. Aún no me atrevía a decirle nada ni intentar encariñarme más con él. Pero a ver, entendedme, él era Louis Tomlinson y yo una simple chica de Manchester. No era tan fácil hacer que se fijase en mí. Y quizás Zoey intentaría acercarse a él, y si pasaba eso... ¿qué haría yo? Louis aún no tenía ni idea de que me gustaba. O al menos eso creía yo. Por lo que no rechazaría el acercamiento de una chica como Zoey, sobretodo sabiendo cómo era ella.
Los veía hablar animadamente, y ¿sabéis qué? Me dolía. Él nunca, nunca había estado así de divertido conmigo. Quizás debería incitarlo a hacerlo, pero no, no podía. ¿Por qué era tan estúpida?

Pasaron rápidamente las horas hablando con las chicas y viéndolos ensayar. Cuando sólo faltaba una hora, se fueron al backstage, esperando a que los guardas de seguridad abriesen las puertas para dejar entrar a las fans.

~~Narrador: Cathy~~

Antes de ir a terminar de prepararse, Niall se acercó a mí con una sonrisa y me abrazó con fuerza.
- Suerte - le susurré al oído.
- Gracias, mi amor. Espero que todo salga bien.
- Seguro que sí. Les vais a encantar.
Sonrió de medio lado y me besó con dulzura y lentitud, para disfrutar del momento como se merecía. Me encantaban esos momentos con él, tan cerca, tan perfectos. Unos segundos después, se separó para besar mi frente y dirigirse a la parte trasera del escenario.
Las chicas y yo, incluída Zoey, ya que tenía también asientos de primera fila, nos quedamos delante del escenario, observando cómo iban entrando las fans. Casi se atropellaban las unas a las otras. Tranquilas, que los vais a ver igual, mujeres. Por un momento, creíamos que moriríamos entre la avalancha de chicas que se pusieron en primera fila. Algunas de las fans nos hablaron, ya que nos habían visto fuera con Niall. Nos preguntaron si los conocíamos, y les acabé diciendo que yo salía con Niall. En cuanto lo dije, muchas empezaron a sonreír como unas idiotas pidiéndome mi twitter, que le dijera  Niall que las siguiera o que les respondiera, y un montón de cosas así; otras, me miraron con los ojos como platos; y otras se alejaron y comenzaron a odiarme de por vida. Era lo que solía pasar con las típicas "groupies". En fin.
Esperamos impacientes a que salieran, aguantando los gritos histéricos que aquellas chicas.
- ¿Tan molestas éramos nosotras antes? - pregunté desesperada.
- Supongo... Dios, me odio.
- Hahaha, la verdad, es horrible...

Por fin, llegó el gran momento. Un montón de luces iluminaron el escenario y nuestros chicos se elevaron en una plataforma desde debajo del escenario, la cual estaba en el centro. Los chillidos eran ahora aún más perceptibles y ellos sonreían mientras comenzaban a cantar "Everything about you". En su solo, Niall se acercó a mí, cogió mi mano y se puso de rodillas. "Yes, I like the way you smile with your eyes. Other guys see it but they don't realize that is my-my loving There's something about your laugh that makes me wanna have there's nothing funny so we laugh at no-no-nothing". Su voz sonaba melodiosa. Me sonrojé y le besé en la mejilla antes de que volviera a levantarse para cantar con los demás. No olvidaría ese momento jamás.
Zoey cantaba con ellos con todas sus fuerzas, igual que nosotras. Yo en realidad lo hacía para darles ánimos y que supieran que estábamos a su lado.
Cuando terminó la canción, saludaron a todas las fans con un potente grito, lo que les hizo chillar todavía más. La siguiente canción sería "What Makes You Beautiful". Era una de mis canciones favoritas y adoraba oírles cantarla. Sobretodo el solo de Harry. Harry tenía una voz muy bonita y era una parte de la canción que te hacía suspirar.
Entonces, llegó. Ahí estaba su solo. Pero entonces, pasó algo que no fue muy agradable.

~~Narrador: Taylor~~

Estaba deseando escuchar su solo. Pero entonces, Hollie se acercó a él y dejó de tocar la guitarra. Iban a representar la parte del videoclip. Harry estaba tan cerca de ella que me daban ganas de subir y acabar con los dos. No me podía creer que Harry fuese capaz de hacerme aquello. Las lágrimas resabalaban por mis mejillas como cascadas, y veía la atenta mirada de Harry de vez en cuando. Parecía preocupado.
Al terminar la canción, anunciaron la siguiente. "Gotta be you". Qué bien, iba a llorar más.
Antes de que yo pudiera decir nada, Harry se adelantó hacia mí y acercó el micrófono a su boca.
- Y ésta canción quiero que sea para ti, Taylor.
Yo me quedé en blanco, él extendió su mano y yo la cogí. Liam comenzó a cantar su solo mientras Harry me subía al escenario. Eso no podía estar pasando... O sea, que acababa de estar a escasos milímetros de Hollie y ahora pretendía dedicarme una canción. Querida Styles, no iba a ser posible. Cuando comenzó a cantarme, me había sentido tan mal que se acercara tanto a esa zorra (porque es lo que era), que le empujé y no dejé que siguiera. No pude evitar llorar delante de toda aquella gente, la música paró, y muchas de las últimas filas no sabían qué estaba pasando. Me bajé rápidamente del escenario y salí por la puerta principal.



jueves, 5 de enero de 2012

Capítulo 35.

~~Narrador: Zayn~~

Estaba calentando mi voz, como antes de cada concierto, con Charlotte a mi lado tocando la guitarra. Entonces, noté que algo me golpeaba el hombro. Me giré bruscamente y la vi a ella, tan guapa como siempre.
- ¡Audrey! - sonreí mirándola a los ojos, esos bonitos ojos azules.
La verdad, hacía mucho tiempo que quería decirle que me gustaba, que la quería. Pero tenia miedo a ser rechazado, por eso nunca lo había hecho.
- Zayn, es que... - ella se acarició la nuca. Parecía avergonzada.
- ¿Qué pasa? - se me escapó una pequeña risa.
- Tengo que hablar contigo de algo importante, ¿puedes venir un momento? - dijo ella señalando el backstage.
- Claro, sin problema. - me dirigí a Charlotte.- Perdona Charlotte, ahora seguimos ensayando.
- Vale, seguiré afinando un poco la guitarra - contestó con una sonrisa. Era muy simpática. Éramos buenos amigos.
Audrey me cogió de la mano y me llevó detrás de aquellas aterciopeladas cortinas negras. Me preguntaba qué querría decirme. Estaba deseando volver a besarla como aquella noche, pero por encima de todo la respetaba, así que decidí no hacerlo.
- Verás... he estado hablando con las chicas y... - comenzó un poco neviosa, lo que me hizo sonreír.- Bueno, me dijeron que viniera a decírtelo, así que... aquí estoy. - se rió con vergüenza y nervios.- Zayn, ¿te acuerdas de aquella noche... en el restaurante...?
- Sí, por supuesto que me acuerdo.- No le dejé terminar la frase, y es que justo estaba pensando en eso.
- Pues, he estado pensándolo mucho tiempo y...

~~Narrador: Audrey~~

No me salían las palabras. Por mucho que las chicas me incitaran a hacerlo, no podía decirle a Zayn lo que sentía. Me sentía una estúpida, y me quedé allí, con la boca abierta para articular palabras que no salían, perdida en sus ojos.
- ¿Quieres salir conmigo?
Las palabras salieron rápidamente de la boca de Zayn, como un rayo que te atraviesa a gran velocidad. Noté cosquillas en el estómago y sólo pude sonreír y llorar al mismo tiempo. Seguía sin poder hablar correctamente, sólo salían palabras sueltas.
- Zayn... yo... te quiero. - sólo eso. Esas cuatro palabras eran las únicas que hacían falta en ese momento.
Él sonrió, se acercó a mí y posó sus manos sobre mi cintura. Su cara y la mía estaban cada vez más cerca. Quería romper esos escasos milímetros que nos separaban, pero no podía. No era lo bastante fuerte.
Entonces, Zayn lo hizo; le inclinó sobre mí y juntó nuestros labios. Pero esa vez, por alguna razón, fue más especial que la anterior. Y es que ahora estaba segura de lo que sentía hacia Zayn. Era amor, amor del de verdad. Me daba igual quién fuese, o su aspecto exterior. Lo amaba sobre todo por ser él, solamente él mismo. Esa manera que tenía de hacer que no pudiera apartar la mirada de él era lo que me encantaba. Nuestras lenguas se enredaban y lo sentía cada vez más cerca. Sí, definitivamente lo quería más que a cualquier otra cosa en este mundo. Era mi razón para respirar, para vivir, para seguir allí.
Entonces, se separó de mi y se rió ligeramente.
- ¿Eso es un sí?
- Tenlo por seguro. - dije sonriendo.
Me abrazó contra su pecho y yo cerré los ojos, disfrutando de aquel precioso y perfecto momento.

~~Narrador: Cathy~~

Esperábamos que lo de Audrey y Zayn terminara bien. Necesitábamos saberlo.
Entonces, los vimos salir de detrás de las grandes cortinas. Parecían contentos, y Audrey se adelantó hacia nosotras, no sin antes darle un pequeño beso a Zayn. ¡Había funcionado!
- Chicas, gracias. Es lo mejor que he podido hacer.
- ¿Se lo pediste, entonces? - preguntó Taylor emocionada.
- No ha hecho falta.
- ¿Entonces ha sido él? - dijo Kelly.
- Sí. Es que estaba tan nerviosa que no me salían las palabras, y de repente me lo ha soltado así, como si nada.
- ¿En serio? Qué mono - a Taylor le encantaban esas cosas.
- Sí... - Aud sonrió al suelo, un poco avergonzada.
- ¿Os parece si vamos a tomar un rato el aire? - propuse.
- Por mí genial, necesito relajarme un poco - dijo Audrey.
Reímos todas y fuimos hasta la puerta. Detrás, oí la voz de Niall.
- ¿Adónde vais? - dijo acercándose al borde del escenario.
- Vamos a tomar un poco el aire.
Me hizo un gesto con la mano como diciendo "vale" y me enseñó una bonita sonrisa, la cual le devolví antes de salir.
Una vez fuera, vimos el montón de fans que esperaban tras los barrotes que habían puesto para asegurar la entrada.
- Joder... - exclamó Audrey mirando a todos lados.- ¿De verdad? ¿Tanta gente hay ya? Bueno, faltan como unas siete horas...
- Si nosotras estuviésemos entre ellas, hubiésemos venido ayer. - dijo Chloe.
- Bueno, sí... Pero a ver, cuando llegamos aún no había nadie...
- Eh... - dije mirando atentamente a una zona de la multitud no muy lejos de las barras- ¿Esa no es Zoey?
- ¿Qué Zoey? - Kelly me miró extrañada.
- Zoey. Zoey Black. Vino a nuestro instituto.
- ¡Ah, ya me acuerdo de ella!  Pero no la veo...
- Allí, la del pelo castaño rizado. La que tiene el disco en la mano.
- ¡Anda! ¡Pues es verdad! ¡Zoey!
Parecía que no nos habíamos equivocado, porque se giró y, en cuanto nos vio, nos saludó muy contenta con la mano. Intentó hacerse hueco entre la gente, y lo acabo consiguiendo hasta llegar a la primera fila.
- ¡Hola! ¡Cuánto tiempo!
- ¡Ya te digo! Así que a ti también te gusta One Direction, ¿eh?
- ¡Por supuesto! ¿Qué hacéis vosotras ahí dentro? - nos preguntó sorprendida.
- Es que... conocemos a los chicos.
- ¿Qué dices? - me miró con los ojos abiertos como platos.- ¿Que los conocéis?
- Sí. Y bueno, te tenemos que contar muchas cosas, pero de momento, quédate con que tres de los chicos están oficialmente pillados - le dije guiñándole un ojo.
- No... me estás tomando el pelo...
- Para nada.
- ¿Que aún encima salís con ellos? - gritó tanto que algunas de las fans nos miraron sorprendidas y nos empezaron a gritar, incluso alguna nos insultó.
- ¡Cuidadito con las palabras que decís! - gritó Audrey sin dirigirse a nadie en concreto.
- Oye, podemos decirles a los chicos que te dejen pasar y te los presentamos. - le ofreció Taylor.
- ¿En serio? ¡Ay, qué ilusión! ¿Podríais hacer eso?
- Sin problema, tú espera aquí.
Entré yo sola para dirigirme al escenario.
- ¡Niall!
- ¿Qué pasa, amor? - preguntó mientras intentaba colocar unos cables.
- Hemos encontrado a una amiga mía de hace mucho tiempo, venía con nosotras al colegio, y había pensado que... podíamos presentárosla. Es una gran fan vuestra.
- Bueno, si tú crees que está bien, por mí estupendo. ¡Chicos! - dijo dirigiéndose al resto de la banda.- Cathy y las demás nos quieren presentar a una amiga suya. Dicen que la han encontrado fuera, que es una fan nuestra.
- ¿Una fan? ¡Contad conmigo! - exclamó Harry. Él siempre estaba dispuesto a conocer a nuevas fans.
- ¡Genial! ¿Puede salir uno de vosotros para ayudarla a entrar? - miré a Niall con ojos de cachorrito. Siempre funcionaba con todo el mundo.
- Bueno... Yo voy. - dejó lo que estaba haciendo y bajó del escenario.
Me cogió de la mano y fuimos juntos afuera. En cuento cruzamos la puerta, las fans comenzaron a gritar como locas, intentando tirar aquellos barrotes. Pero obviamente no fueron capaces.
- Oh, dios, mío - dijo Zoey muy emocionada.- ¡Es Niall!
- Sí, es él. Necesitábamos a alguien que nos ayudara a subirte por los barrotes. Al estar a la altura de la cintura, no íbamos a poder solas. - dije.
- Oh, ¿así que mi trabajo es subirla?
- Sí.
- Podías haberme avisado, cielo.
- Es que sino no iban a funcionar los ojitos de cachorrito.
- Será mejor que avisemos a Liam, es más fuerte que yo y...
- ¡Calla y no seas estúpido!
- Vale, vale.
Rodeó el cuerpo de Zoey con una mano y la otra la colocó para que subiese sus piernas, lo cual hizo de inmediato. Las fans intentaban tocar a Niall y hacer que se quedara, pero finalmente pudo pasar a Zoey al otro lado de las barras.
- Ah, no me lo puedo creer... ¡Acabo de estar en los brazos de Niall Horan! - Zoey llevó sus manos a la boca y el resto reímos ante su comentario.
- Soy un chico normal, tampoco es para tanto...
- ¿Que no es para tanto? ¡No lo dirás en serio!
Zoey estaba deseando entrar, así que la acompañamos hasta dentro. Saltó, pero reprimió sus gritos, en cuanto vio al resto de los chicos.
- Tú debes de ser Zoey - dijo Harry acercándose a nosotros.
- S...Sí - contestó ella sonriendo.
- Pero no te quedes ahí parada, mujer, un abrazo, ¿no?
Harry la abrazó con el cariño que sólo un ídolo puede darle a su fan, y finalmente le sonrió. Probablemente ella estaría ya en el cielo o algo así.
Indudablemente, ese sería un día inolvidable para ella.

Capítulo 34.

~~Narrador: Taylor~~

¿Quién se creía para intentar alejar a Harry de mí? Ahora ya era mío, y esa imbécil no me lo quitaría por nada del mundo. Quizás había sido un poco repentino mi beso hacia Harry, pero Hollie se estaba pasando de la raya.
- Amor, ¿no crees que el gustas un poco a Hollie? Bueno, un poco mucho - dije ésto muy seria, mirándole a los ojos.
- Es que... Tengo que contarte algo.
Fruncí el ceño y le miré extrañada. ¿A qué se refería? No entendía nada.
- Ven - me cogió de la mano y me arrastró hasta un lugar poco iluminado mientras el resto nos miraba con curiosidad.
- ¿Qué pasa Harry? Me estás asustando.
- Verás... ¿recuerdas el día del ascensor, verdad?
- Por supuesto, ¿cómo iba a olvidarme? - dije con una media sonrisa.
- Pues... antes, en el baño... me besé con Hollie.
- Oh... bueno, si te digo la verdad, no es tanta la sorpresa.
- Pero aún hay algo que no sabes.
- ¿Qué es? - me mordí el labio, nerviosa.
- Hollie es mi ex.
Abrí mucho los ojos, y la boca. ¿Su ex? ¿Cómo que su ex? No, imposible.
- ¡¿Tu ex?!
- Sí. Pero tranquila, ya hace mucho que no pasa nada con ella. Y no va a pasar - me cogió de la mano, y yo me dejé pero sin muchas ganas.
- Si caíste una vez, puedes volver a hacerlo. Mira ese día en el baño... - sin querer, una lágrima resbaló por mi mejilla.
¡No, no podía ponerme a llorar en ese momento!
Harry pasó su dedo pulgar por mi mejilla para secarla y me besó la frente.
- Mi amor, eso no va a volver a pasar. Te lo aseguro.
- No puedes asegurármelo, Harry.
- Sí puedo. Y lo estoy haciendo. Te quiero a ti, y a nadie más. Ni Hollie ni nadie conseguirá separarnos.
Miré hacia otro lado. Una parte de mí quería sonreír, pero la otra quería ir a junto aquella guitarrista de pacotilla y tirarle de los pelos.
- Yo también te quiero. Pero no me fío de ella.
- No te preocupes, me ocuparé de que no nos moleste más.
Me dio un pequeño beso y luego un abrazo que duró mucho tiempo, un abrazo fuerte y con mucho amor, o eso parecía.
Volvimos con los otros, los cuales mantenían una animada charla, mientras muchos trabajadores preparaban la puesta en escena. Incluídos los músicos, que afinaban sus instrumentos. Y entre ellos, allí estaba Hollie.
- Eh, Taylor, ¿vienes a echarme una mano? No puedo hacerlo sola - me sonrió falsamente.
Me sorprendió que quisiera mi ayuda. Seguramente no sería para nada bueno.
- ¡Sí, claro! Ahora voy. - grité en su dirección, pero luego me dirigí a Harry.- ¿Qué crees que querrá?
- No lo sé. Pero tú ve, y luego cuéntame.
- Vale.
Me dirigí hacia ella con paso decidido, y una vez llegué a su lado, cogí un pañuelo y le ayudé a limpiar su guitarra.
- Escúchame - me dijo en voz baja.-, más te vale dejar a Harry en paz.
- ¿Pero qué problema tienes?
Nuestra conversación no llegó en ningún momento a un tono demasiado alto, para que nadie más nos escuchara.
- ¿Que qué problema tengo? Mira, si tú no estuvieras de por medio, Harry ya habría vuelto conmigo.
- Pero está claro que ahora está conmigo. Así que aléjate tú de él.
- Ah no - rió con ironía.-, veo que no entiendes cómo funciona. Yo he sido su novia antes que tú, yo me he acostado con él, probablemente cosa que tú no has hecho.
- Para tu información, ha pasado justo ayer.
Odiaba tener que darle esa información, pero era necesario.
- Oh, bueno, en ese caso, ¿qué ha sido? ¿Una vez? Yo ya perdí la cuenta a las dos semanas. - me guiñó un ojo con sarcasmo y se rió burlona.
- Será porque tú no eras más que otra de la colección.
- ¿Y te crees que contigo va a ser diferente? Anda y no me hagas reír. Tú serás otro juguete más, y pronto estará conmigo de nuevo.
Dejé el pañuelo en el suelo y me dediqué exclusivamente a mirarla.
- Sólo te advierto una cosa, bonita. Como le toques un solo pelo, no me hago responsable de lo que te pase.
Ella se rió y desapareció entre las cortinas del escenario. Yo bajé de nuevo y fui a junto Harry, sin dejar de pensar en lo que me había dicho.
- ¿Qué ha pasado? Te vi nerviosa... - me miró preocupado, pasando una mano por mi cintura.
- No, nada.
No quería preocuparle ni que se peleara con ella ni nada así antes del concierto. Quería que lo hiciera bien, y para eso necesitaba relajarse. Pero insistió en que se lo dijera.
- Nada no, Taylor. Dímelo.
- ¿Qué quieres que te diga?
- Lo que ha pasado con Hollie allí arriba. ¿No te habrá dicho nada malo, no?
- Que no, quédate tranquilo y ve a calentar la voz para el concierto.
- Pero...
- ¡Que no seas pesado, Harry! - me acerqué a él y le di un beso corto.- Vete ya.
- Vale, vale.
Él me dio un beso un poco más largo y pasional. Parecía no querer despegarse de mí. Me encantaba. Necesitaba otro momento con el del día anterior, necesitaba notar nuestros cuerpos pegados, sin ropa de por medio. Necesitaba volver a tenerlo dentro de mí, y que me hiciese suya de nuevo.
Pero tendría que esperar a que pasara el concierto. Al menos podría escuchar su preciosa voz en directo, cosa que nunca había tenido el placer de oír.
Segundos después, se alejó con el resto de los chicos para ir a ensayar de última hora. Las chicas y yo los mirábamos desde el escenario, y por desgracia, a Kelly se le acordó preguntarme acerca de lo que me había dicho Harry y lo que había hablado con Hollie.
- Pues... no me gusta tener que contároslo. Por favor, no digáis nada... - les pedí.
- Te prometemos no decir nada - dijo Chloe, animándome a hablar.
- Vale. Harry me dijo que Hollie... era su ex.
- ¡¿Que qué?! - gritó Audrey.
- Shhh - exclamé.- Sí. Me dijo que ya había sido hace mucho tiempo, y que no pasaría nada con ella. Confío en Harry, es de Hollie de quien no me fío.
- ¿Y ella qué te dijo antes? - me preguntó Cathy.
- Me dijo que me alejara de Harry.
- ¿Quién se cree que es? La voy a reventar - dijo Audrey mirándola con malicia mientras ella afinaba su guitarra, sin enterarse de nada.
- Y que yo sólo era una más en la colección de Harry.
- ¿No le habrás creído, no? - dijo Chloe, colocándome una mano en el hombro.
- Hombre, pues claro que no. Yo sé que Harry me quiere. Además, me dijo que ella se había acostado con Harry y yo no...
- Bueno, en eso sí tiene razón... - añadió Kelly.
- ¡No! - grité sin darme cuenta.
Guay, ahora ya lo sabían. En realidad, fue un acto reflejo.
- ¿Cómo que no? - dijo Audrey con un aire divertido.- ¿Qué hicisteis en nuestra ausencia, eh? - no pudo evitarlo y soltó una carcajada.
- Surgió, no fue algo pensado...
- Joder... a Zayn deberían surgirle cosas así conmigo...
Todas nos reímos a carcajadas.
- ¡Pero si no admitís ni que estáis juntos! - exclamó Cathy.
- Es que no lo estamos... al menos oficialmente.
- Audrey, pídeselo.
- ¿Que le pida qué?
- No sé... jugar al parchís.
- ¡Pero eso lo tiene que pedir él!
- ¿Y por qué? ¡Se una mujer moderna! - dijo Cathy entre risas.
- Es que me da cosa...
- Pues no te tiene que dar nada. Ahora mismo vas y se lo dices.
- Bueno, aquí estábamos hablando de Taylor - Audrey me señaló y yo reí ligeramente.
- No no, no importa. Ya os habéis enterado. Audrey, ve ahí arriba - dije mientras la empujaba hacia el escenario.- y díselo. ¡Ahora!
- Pero...
- ¡Ni peros y peras! - me quedé un poco tonta después de pensar en lo que había dicho. ¡Qué estupidez! En fin.- Venga, ahí lo tienes. A por él.
- ¡Que no!
- Audrey, te vas a quedar sin chocolate el resto de tu vida.
- Boh... vale. Vale, lo habéis conseguido.
Suspiró y se dirigió hacia Zayn un poco dudosa. Hasta se giró hacia mi un par de veces, y yo le hice gestos de que siguiera. Con lo lanzada que era algunas veces... Y ahora, por un chico, se ponía así.
Zayn le iba a decir que sí, ¿de qué tenía miedo?

miércoles, 4 de enero de 2012

Capítulo 33.

A la mañana siguiente, me desperté con un dulce aliento contra mi cara. Cuando abrí los ojos, lo primero que vi fueron unos blancos dientes, formando una sonrisa, y más tarde, unos profundos y bonitos ojos azules. Me sobresalté cuando le reconocí y me incorporé rápidamente, lo que hizo que me golpeara la cabeza contra la litera de arriba.
- ¡Ay! - me acaricié la parte dañada con una mueca en la cara.- Ni...Niall... ¿cómo has entrado?
Él también pasó su mano por mi cabeza para aliviarme el dolor.
- Audrey se dejó la llave en nuestra habitación y he sido el primero en despertarme. La he visto y decidí venir.
Sonreí y le di un pequeño beso que le hizo volver a sonreír.
- No podías esperar a verme, ¿eh? - dije mientras me deshacía de las sábanas que me cubrían.
- La verdad es que no.
- ¡Bueno días! - oímos desde arriba. Era Audrey, en su litera, con la cabeza hacia abajo.
- Hola, Audrey.
- ¿Y tú aquí, rubiales?
- Te dejaste la llave en nuestra habitación.
La cogió de su bolsillo y se la acercó.
- Oh, déjala en la mesilla de noche, luego la cojo. Qué cabeza la mía - dijo ésto mientras bajaba por las escalerillas de la litera.- Mira cómo duermen las otras tres...
En la habitación había tres literas, de manera que quedaba una cama libre. Sí, esa misma llena de ropa sucia, zapatos, cables para móviles, etc. Éramos un verdadero desastre.
- Están muy monas dormidas, déjalas - le dije entre risas.
- Ey Niall - Audrey le dio un golpecito en el hombro.- ¿Preparado para el gran día?
- Por supuesto.
Los tres reímos ligeramente, yo me puse de pie y Niall puso su mano en mi cintura. Estaba tan contenta de haber podido volver... Entonces, sonó el tono de mi móvil. Era un mensaje. Oh, y además de mi madre. Qué bien...
"Cariño, habeis llegado bien? Ya sabes que me costo dejarte ir... Bueno, pásatelo bien. 1beso."
Oh, qué moderna mi madre. Le respondí:
"Dormimos en el hotel, ya estamos sanos y salvos. Te quiero. pd: No estes preocupada, ok? tu estate tranquila."
Odiaba mandarme sms con mi madre. Era... muy raro. Dejémoslo ahí.
Oímos que alguien llamaba a la puerta, y Audrey se ofreció a abrir.
- ¡Buenos días! - gritó Zayn, levantando a Aud en el aire con un abrazo.
Con su voz, Taylor, Kelly y Chloe se despertaron.
- ¡Estábamos durmiendo! ¡Sea quien sea que se calle! - dijo Taylor dándose la vuelta, sin abrir los ojos.
- Cielo... - susurró Harry con voz cantarina, acercándose a ella.
Taylor refunfuñó entre las sábanas. Aún estaba muy dormida para saber quién era.
- Amor, despierta... - Harry habló un poco más alto, entre risas.
Al fin, Taylor se dio la vuelta y lo reconoció.
- Ah, que erais vosotros - su voz aún sonaba a dormida.- Hola, cariño - acercó la cara de Harry a la suya y le besó despacio.- Lo siento, aún estoy un poco "zombie".
- Ya veo.
Liam acercó su cara a la litera superior de Kelly.
- Kelly... despierta - reía ligeramente, y Kelly fue abriendo los ojos poco a poco.
- Oh... - sonrió mientras se incorporaba.- Buenos días, Liam. - se le escapó un pequeño bostezo, el cual nos hizo reír un poco a todos.
- ¡Callaos, jobá! ¡Tengo sueño! - Chloe se tapó hasta arriba con las sábanas.
- No seas aguafiestas - Louis se acercó a ella y la destapó.- Ya estás levantándote de ahí.
- No quiero - refunfuñó aún acostada.
Esa escena era muy graciosa. Cada pareja por su lado, a sus cosas, y Niall y yo observándolo todo.
Zayn y Audrey aún no se atrevían a admitir lo suyo, por lo que permanecían juntos, pero sin mostrarse demasiado cariño.
- Admitidlo ya - le susurré a Audrey, sonriendo.
- ¿Que admitamos qué? - dijo en bajo.
- Que estáis juntos... Vamos, Aud. Es obvio.
- ¡Qué no! - habló demasiado alto, de manera que Zayn escuchó.
- ¿De qué habláis? - preguntó curioso.
- Nada, nada... - dije con una media sonrisa.- Si eso que te cuenta Audrey.
Audrey me miró con cara de venganza. Oh sí, se iba a vengar.
- Eh, chicos, después de desayunar tenemos que ir directos a la zona del concierto. Hay que apurar - gritó Niall.
- Cierto, ¡venga vamos! - dijo Louis.
- Pero si estamos sin vestir - dijo Kelly riendo.
- Oops...
- Esperad fuera. Ahora mismo salimos.
- Vale. Pero apurad, eh.
- Que sí...
Prácticamente los echamos a empujones, mientras Niall y Harry intentaban despedirse de mí y Taylor con un beso. Pero no les dejamos, para dejarles con las ganas.
- Somos malas - dijo Taylor entre risas una vez que se habían ido.
- Ts, qué va. Es para que después sea aún mejor - le guiñé un ojo y solté una breve carcajada.
Nos comenzamos a preparar, lo que nos llevó unos quince minutos. Menos a Chloe, que era un poco más presumida, y tardó casi media hora. Salimos y allí estaban esperándonos, en la puerta.
- Menos mal que íbais a tardar poco, eh - se quejó Louis.
- Ha sido Chloe - le señalé, como si fuésemos niñas pequeñas.
- ¡Eh! - exclamó ella.- Que no sólo he sido yo.
- No, qué va...
- Bueno, bueno, no importa. Vamos a desayunar. - nos animó Niall.
Me pasó un brazo por el hombro y me dio un beso en la mejilla.

Después de un completo desayuno en el restaurante, salimos para el lugar del concierto en una lujosa limusina que, según me dijo Harry, nos había estado esperando desde primera hora de la mañana. Subimos antes de que cualquier fan les pudiese ver y nos pusimos en camino. Era un coche impresionante. Amplio, con un sillón circular al fondo... ¡hasta había un cubo con champán en el centro! Qué lujo, mi madre.
Llegamos en breves minutos al estadio. En cuanto entramos, me impresionó. Había sitio para más de 100,000 personas.
- Wow - fue lo único que pude exclamar.
- Sorprendida, ¿eh? - Niall rió y acarició mi pelo.- Aquí estaréis esta noche, con el gritería de miles y miles de fans enloquecidas.
- Oh sí, suena tentador - dije sarcásticamente, rodando los ojos con humor.
Había muchísima gente preparándolo todo. Instrumentos, micrófonos, luces, etc.
Más tarde, llegaron los músicos. Entre ellos Hollie. La que faltaba. Nada más llegó, comenzó a coquetear con Harry.
- ¡Hola, chicos! - dijo apartando a Taylor del lado de Harry.
- Hola, Hollie.
- ¿Nervisos? - le dio un golpecito a Harry en el hombro. Éste rió y miró al suelo.
- No, hemos superado cosas peores.
Ella rió falsamente. Qué mal me caía. Cada vez intentaba acercarse más a Harry, pero Taylor le acercó a él cogiéndole por el cuello.
- Buena suerte, amor.
Entonces, acercó sus labios a los de Harry y los besó con un entusiasmo impensable. Hollie se quedó de piedra, con la boca medio abierta y los ojos saliéndosele de las órbitas.
- Gracias, cielo - cogió a Taylor por la cintura, con una sonrisa.- Espero que lo hagas bien en el concierto, Hollie.
- ¿Yo? Ts, hm, yo siempre, ya lo sabes - sonreía forzadamente, intentando mantener una conversación normal.
Estaba claro que le había chocado ver a Taylor tan decidida. Bueno, a ella y a todos.

martes, 3 de enero de 2012

Capítulo 32.

A mitad de camino, me acordé de que debería llamar a los chicos. Cathy se había dormido en mi hombro, así que tuve que hacer un esfuerzo para sacar el móvil de mi bolsillo y llamar al primero de la lista: Harry.
- ¿Sí?
- Harry, ya estoy de camino con Cathy.
- ¿Cathy vuelve?
- Sí - sonreí, mirando al cielo por la ventana.
- ¡Dios, qué bien! ¡Se lo voy a contar a todos! ¿A qué hora llegaréis?
- No lo sé fijo, pero de madrugada.
- Oh... bueno, al menos yo me quedaré despierto hasta que lleguéis.
- Gracias, Hazza. 
- Bueno, te dejo ya, que he salido de la habitación para coger el móvil y se lo voy a decir a todos.
- Adiós.
- Hasta luego, tío.
Me colgó él primero y guardé de nuevo el móvil en el bolsillo.
Observé a Cathy dormir. Era tan bonita, y parecía tan frágil, así dormida en mis brazos...
- Perdone, ¿sabe cuánto falta para llegar? - le pregunté al conductor.
- Unas dos horas y media, más o menos.
- Vale, gracias.
Decidí dormir un poco también, así que apoyé mi cabeza en la suya para tratar de conciliar el sueño. La verdad, estaba muy cansado con tanto viajecito.

~~Narrador: Harry~~

- ¡Chicos, chicos, chicos! - estaba histérico y no podía contenerme más.
- Ey, tranquilo - dijo Liam, riendo.- ¿Quién era?
- Era Niall. ¡¡Que Cathy vuelve!!
- ¡¿Cathy vuelve?! ¡¡Toma!! - gritó Audrey.
- Están de camino, dice que llegarán de madrugada. Les esperamos despiertos, ¿no?
- ¡Eso ni se pregunta! 
Miré a Taylor. Parecía molesta conmigo desde que la dejé sola en la habitación. Estaba distante, casi no me dirigía la palabra. Así que eché un brazo sobre su hombro, pero ella lo apartó con un movimiento lento pero eficaz. Miré al suelo, casi avergonzado por lo que había hecho, ¡pero no tenía opción! Me tomo mis amistades muy en serio.
Entonces, decidí hablar con ella.
- Taylor, ¿puedes acompañarme a fuera un segundo?
- ¿No era que es mejor que me quede dentro?
- No seas tonta. Por favor...
Suspiró y me acompañó afuera mientras los demás seguían intentando mantenerse despiertos.
- Mira, sé que estás molesta por lo que te dije...
- Oh, ¿cómo lo has adivinado?
- Pero también sé que estuvo mal y lo siento.
- Es que yo también me llevo bien con Niall, y me estaba preocupando por él y resulta que tú no me dejabas irme. ¿Te parece normal?
- ¡Pero no tienes que ponerte así!
- Harry, ¿acaso no confiabas en mí?
- ¿Qué dices?
- No me dejaste salir de la habitación. No entiendo por qué. A lo mejor no confiabas en que pudiera ayudar.
- No digas eso. Es solo que... tenía que salir lo antes posible porque estaba preocupado por Niall.
- Sí, sí, lo sé. Pero sé valerme por mi misma, ¿sabes?
- ¿De verdad estás enfadada?
- No enfadada, pero sí molesta contigo... - giró la cabeza, triste.
- Oh, vamos, cielo - le cogí por el mentón, haciendo que me mirara.- Ha sido una bobada...
Finalmente me sonrió y se dio por vencida.
- Vale, vale. Deja ya de ser tan adorable, por favor.
Reí ante su comentario y le di un pequeño beso.
- Anda, vamos adentro. 
Le cogí por la cintura y la arrastré hasta dentro de la habitación. 
Aún seguían intentando mantenerse despiertos de diferentes maneras, un poco raras todas, pero en fin. Ya era la una y aún no habían llegado. No les faltaría mucho.

~~Narradora: Cathy~~

Me desperté de repente por una pesadilla y miré por la ventana. Reconocí la calle por la que habíamos pasado al ir en el autobús a principios de verano a Londres. Debería de quedar más o menos media hora. Vi a Niall aún dormido y sonreí al ver esa preciosa cara con los ojos cerrados. Parecía una angelito, abrazado a mí. Le acaricié el pelo y me acurruqué más contra él, esperando a que pasara el tiempo que quedaba. 
- Perdone, ¿le importaría dejarnos en el hotel Better Times? - le pregunté al conductor.
- Claro, no hay problema.
El tiempo se pasó volando. Pronto reconocí las luces del hotel, así que avisé a Niall.
- Amor... - le sacudí el hombro, y se despertó sin problemas.
- ¿Qué pasa? - dijo con voz de dormido.
- Ya hemos llegado.
- Oh...
Se incorporó y esperó a que el taxi parase con una sonrisa en la cara.
- Son 70 libras.
- Aquí tiene - Niall sacó el dinero de su cartera, la cual tenía en uno de los bolsillos de su pantalón.
El conductor lo cogió rápidamente y salimos sin dudarlo, cogiendo la pequeña maleta del asiento de al lado. Tan pronto los bajamos, el taxi arrancó de nuevo, dejando la humareda tras de sí.
- Al fin en casa - dijo Niall riendo.
- Sí, algo así.
Sonreí y me puse de puntillas para besar su mejilla. Niall llevaba mi maleta, y le cogí la otra mano para entrar. 
Ya casi no había nadie merodeando por allí. Eran las dos de la mañana, en parte era normal. 
Subimos las escaleras con dificultades, culpa de la maleta. Cuando llegamos arriba, los dos nos sonreímos delante de la puerta de la habitación de los chicos. 
- ¿Entramos ya? - le pregunté bromista.
- Bah, déjalos sufrir.
Se acercó a mi riendo ligeramente y me besó con dulzura, haciendo que se me erizara el vello de la nuca y cada una de mis terminaciones nerviosas cobrara vida propia. Ya casi no recordabas aquellos besos con Niall, aquellos que te hacían temblar y querer parar el tiempo.
- Bueno, ya han sufrido bastante - dijo apartándose de mi unos centímetros.
Llamó a la puerta y oímos un estruendo dentro, y un grito, algo así como "¡Están aquí!". Parecía la voz de Harry. La puerta se abrió y lo vimos aparecer.
- ¡Cathy! - me levantó en el aire con un abrazo, lo que me hizo reír.
- ¡Hola, Harry!
- Dios mío, sólo han pasado unas cuantas horas, pero ya te echaba un montón de menos. Creí que no ibas a volver...
- ¡¡Caaaaaaaaath!! - era Audrey. Se acercó a mí y me abrazó. Casi me estruja la muy bruta.- ¡Cuánto te echaba de menos, tía!
- Y yo a ti - dije intentando respirar.- Bueno, ¿vamos a poder entrar?
- Oh - se apartó y cogió la maleta.- Perdón. ¡Pasad, pasad!
Mientras, los chicos se saludaban, se abrazaban, y las chicas vinieron todas a darme un gran abrazo de grupo. Echaba de menos eso.
- Niall, ¿estás listo para el concierto de mañana? - dijo Louis, con su tono divertido de siempre.
- ¡Nací listo! 
Todos rieron, incluídas nosotras. Estábamos deseando escucharles cantar en directo con todas esas luces, los gritos de las fans... Ay, las fans... Aquellas adolescentes locas por sus huesos. Lo que no sabían, era que tres ya estaban cogidos. Sí sí, tres. Era obvio que Audrey y Zayn estaban juntos. Como se atrevieran a negarlo...
- ¿Creeis que hemos ensayado lo suficiente? - preguntó Liam. Parecía preocupado.
- ¡Pues claro! - aseguró Louis.- Vamos a arrasar.
El día siguiente sería estupendo. 
Decidimos irnos a dormir. Me dolía tener que dejar a Niall justo en ese momento, pero me fui para la habitación sin rechistar, no sin antes haberme despedido de él con un beso y un gran abrazo. Creo que lo abracé tan fuerte que el pobre casi no podía respirar.
Ojalá llegara ya la hora del concierto. Su bonita voz no podía esperar a ser escuchada.

lunes, 2 de enero de 2012

Capítulo 31.

~~Narrador: Cathy~~

Estaba muy, muy, muy emocionada por tener a Niall allí conmigo. Jamás me lo habría imaginado. Pero no podía hacer eso que echaba tanto de menos delante de mi madre; besarle, enredar nuestras lenguas, y permanecer así durante minutos y minutos. Una vez en la sala, comencé a temblar ligeramente.
- Buenos días - respondió fríamente el doctor cuando me vio cogida de la mano de Niall, ya que yo se la había agarrado al entrar.
- Bueno días - respondió mi madre.
- Bueno, ya me han pasado los papeles... ¿Cathy, verdad?
- Sí - respondí nerviosa.
- Hm... un aborto. Nos llevará un tiempo prepararlo. Mientras pueden sentarse en esas sillas.
Había justo tres. Así que nos sentamos, en las mismas posiciones que en la sala de espera, mientras el doctor salía. Suponía que a por alguien para ayudarle. Unos minutos después, volvió, se asomó a la puerta y nos dijo que debíamos ir a una sala especial para aquello. Por lo que salimos, mi madre delante, y Niall y yo detrás. Instintivamente me acaricié la barriga. Niall lo vio y me apretó más la mano. Aprovechó para besarme la cabeza, lo cual me tranquilizó bastante y me hizo sonreír. Cuando llegamos, nos sentamos de nuevo en unas sillas de acero, duras, frías e inquietantes.
- Hemos de preparar los aparatos. Cathy, tú puedes ir tumbándote ahí.
Me señaló una especie de camilla, cubierta por una larga sábana blanca como la nieve. Fui hacia allí y me acosté con cuidado, respirando profundamente. Niall decidió levantarse y venir a mi lado.
- Todo saldrá bien - me dijo casi al oído, acariciándome el pelo.
- Lo sé - respondí sonriendo, lo que le hizo reír ligeramente.
Vi cómo mi madre se levantaba y venía hacia nosotros.
- Niall, sé que la quieres, pero será mejor que te sientes conmigo.
Él sonrió, me apretó la mano por última vez y fue con mi madre de nuevo a aquellas incómodas sillas. Todo me daba vueltas, no me sentía bien, pero debía aparentar que sí lo estaba.
Después de lo que debió ser aproximadamente media hora, pusieron los aparatos en marcha. Yo cerré los ojos, puse mis brazos al lado de mi cuerpo e intenté relajarme. Noté un fuerte pinchazo en el estómago, pero debió ser algo así como una anestesia, porque no noté más dolor en lo sucesivo.

~~Narrador: Niall~~

No quería ver lo que le estaban haciendo. Quizás le estuviera doliendo, o quizás no, yo eso no podía saberlo, y tampoco podía acercarme a ella. Simplemente esperar a que el tratamiento terminase. Miré mi móvil, el cual estaba en silencio. ¡Joder! Cinco llamadas de Zayn, tres de Louis y dos de Liam. No les había avisado. Seguramente me estarían buscando y los tendría preocupados.
Quería salir y llamarles para decirles que estaba bien, pero no podía dejar a Cathy sola. Bueno, tenía a su madre, pero me sentiría mal si me fuera antes de tiempo. Esperé pacientemente en aquella gran sala, lejos de las máquinas. Aproximadamente una hora después, le mandaron levantarse.
- ¿Te duele algo? - le preguntó uno de los médicos.
- Aún no siento la barriga - dijo ella con  una ligera risa.
El doctor también sonrió, ayudándola a levantarse.
- No te preocupes, eso te pasará en una hora aproximadamente. La próxima vez, anda con más cuidado.
- He escarmentado ya.
Los dos médicos rieron y la dejaron salir.
- Gracias - dijo Isabella amablemente antes de irnos.- ¿Estás bien? - le preguntó a Cath.
- Sí, mamá.
Ya era tarde. La oscuridad había caído sobre la ciudad y yo no sabía cómo iba a volver, ni si iba a quedarme a dormir en Manchester, o qué coño iba a hacer. Lo primero, sería llamar a los chicos.

~~Narrador: Zayn~~

Harry ya se había reunido con nosotros, pero no había rastro de Taylor.
- Eh, ¿y Taylor? - le pregunté a Harry.
- Le he dicho que se quedara en el hotel.
- ¿Y a ella le pareció bien? - dijo Audrey extrañada.- Normalmente vendría corriendo tratándose de una cosa así.
- Pues creo que no mucho, pero bueno...
En ese momento, sonó el teléfono de Zayn.
- ¡Es Niall! - gritó, y rápidamente cogió.- ¡Niall, tío, nos tenías preocupados! ¿Dónde te metes?
- Estoy en Manchester.
- ¿Que estás dónde? ¿Y cómo has llegado tan rápido?
- En avión. Me ayudó el tío Simon.
- El tío Simon siempre de por medio... ¿pero qué haces allí?
- He venido a por Cathy, pero creo que ha sido en vano. La he acompañado a abortar, y ahora está con su madre de camino a casa. Yo voy un poco por detrás de ellas. Ya he avisado a Cath de que os iba a llamar.
- Eso ha sido una estupidez... ¿y por qué no nos cogías tío?
- Lo siento, estaba en el hospital y no quería irme antes de que acabaran con ella.
- Nos estábamos temiendo lo peor, capullo.
Eso de capullo era algo cariñoso entre nosotros, por eso le hizo reír.
- Tranquilos, que estoy bien. Eso sí, no sé si volveré hoy, o mañana, o... no sé.
- ¡Pero Niall, que mañana es el concierto!
- Joder... pues intentaré volver hoy, pero sin Cathy no me voy.
- Pues convence a su madre lo antes posible.
- Lo intentaré.
- Ya te dejamos. Que necesitarás tiempo.
- Vale. Adiós.
- Hasta luego.

~~Narrador: Niall~~

Guardé mi móvil y corrí hacia ellas.
- Isabella, sé que sería difícil, pero... ¿Cathy no puede volver?
- Niall... - suspiró, sin parar de andar.- Has demostrado ser un buen chico, pero no sé si puedo dejar que vaya contigo. Igual que os pasó esto una vez, puede volver a pasar...
- Pero eso le puede pasar a cualquiera... sé que es un fallo muy grave pero yo la quiero... deje que venga conmigo. Por favor.
- Niall...
- Por favor, le prometo que la cuidaré y nunca más nos pasará eso.
- A ver, yo puedo entender que mantengais relaciones. A vuestra edad es normal si tienes pareja, pero es muy, muy grave lo que ha pasado.
- Lo sé, y lo siento de veras. Pero si dejara venir a Cathy sería el chico más feliz de este mundo.
Cathy sonrió y bajó la mirada ante mi comentario. Miró a su madre, y su madre a ella.
Isabella nos miró a ambos con una media sonrisa en la cara. Suspiró y después de unos sengundos, habló.
- Está bien - dijo levantando los brazos bruscamente.- Vale, puedes irte otra vez. ¡Pero...!
- Sí, mamá. Precaución. ¡Ay, te quiero! - besó a su madre en la mejilla y la abrazó.
Sonreí como un idiota y me quedé allí clavado, ya que ellas también se habían parado. Cathy me abrazó a mí también y yo le correspondí rodeándola con mis brazos. Vi sonreír a su madre mientras nos miraba, ladeando la cabeza.
- Cuídala bien - me dijo en bajo, guiñándome un ojo.
- Eso está hecho - respondí muy contento.
- Pero... - comenzó a decir Cathy.
- No me pongas peros - la miré casi amenazante, pero sonriendo.
- No podemos irnos ahora... además, ¿qué le digo a papá? - miró a su madre, y ella rió ligeramente.
- De eso me ocupo yo. Mira, nuestra casa ya está ahí. Yo te bajo la maleta, total aún no la has deshecho.
- Mamá, cuando quieres eres la mejor.
- No para tanto. Quedáos aquí, ahora vuelvo.
- Pero Isabella, tenemos otro problema... - le advertí yo.- No sabemos cómo volver. No tengo billete de avión ni nada.
- Yo os pago el taxi.
- Oye, mami, de verdad que cambias demasiado de humor.
Todos reímos y su madre se dirigió a un edificio marrón y blanco, de cuatro pisos, con una puerta de madera.
- Así que ahí vives tú - dije sin mucho interés.
- Sí, ahora ya lo sabes.
- Aún no me creo que vayas a volver.
No pude ocultar mi emoción y le besé, quizás con más fuerza de la que debería. Pero ella me acercó aún más con sus manos en mi espalda. Al fin pude volver a sentirla de verdad. Entrelacé nuestras lenguas y sentí su aliento contra mi boca. Enredé mis dedos en su bonita melena y la acerqué más y más. Quería tenerla para siempre, que fuese mía y de nadie más. Nos separamos y hundió su cabeza en mi pecho. Yo sonreí inconscientemente. A los pocos minutos, su madre ya estaba abajo y nos miró con ternura.
- Cathy, aquí tienes la maleta y el dinero.
- Gracias, mamá. ¿Qué le has dicho a papá?
- De eso no te preocupes. Ahora a buscar un taxi, que ya es tarde. Llegaréis de madrugada, pero yo no puedo hacer más.
- Ya hace bastante dejándola venir.
- Ya sabes lo que te dije.
- Sí, la cuidaré y juro que no volverá a pasar nada parecido.
- Bien. Ahora podéis iros.
Cathy se despidió de su madre y se enganchó a mí, poniendo una de sus manos en el bolsillo trasero de mis pantalones. Yo me ofrecí a llevarle la maleta, y mi otro brazo lo pasé por sus hombros.
Caminamos unos metros mientras yo pedía un taxi por teléfono. Le dije que estaríamos al final de la calle Robinson, donde estaba el edificio de Cath, ya que nos faltaban unos escasos pasos. El taxi llegó después de un cuarto de hora aproximadamente. Cuando le dijimos que queríamos ir hasta Londres no parecía muy contento, ya que debía ir y después volver y ya era muy tarde, pero no le faltó más remedio que aceptar.
- Espero que tengáis dinero para pagarme un viaje tan largo - dijo con frialdad.
- Lo tenemos - le responí sonriendo irónicamente.
Arrancó y Cathy y yo nos pasamos todo el viaje mirando por la ventana las estrellas que salpicaban el cielo, abrazados con fuerza. Parecíamos tener miedo de que el otro se perdiera. Fue un momento mágico a pesar de la molesta música antigua de la radio del taxista, el cual disfrutamos como niños. Por fin era mía. Y esta vez para siempre.

domingo, 1 de enero de 2012

Capítulo 30.

~~Narrador: Niall~~

Cuando bajé del avión, me di cuenta de que no había llevado maletas ni nada. ¿Y si surgía un imprevisto? Bueno, con tal de estar con ella todo sería perfecto. Salí rápidamente del aeropuerto y me fui andando. Me daría tiempo para pensar qué haría, cómo la recibiría y... ¡ah, sí! No sabía dónde vivía. Si es que era idiota.
Cogí el móvil y la busqué en la agenda y marqué el botón de llamada. Esos pitidos me ponían nervioso, pero al fin, escuché su melodiosa voz.
- ¿Diga?
- Cathy, ya estoy en Manchester.
- ¿Qué? Yo ahora estoy de camino al hospital con mi madre. Vamos andando.
En ese momento, muy a lo lejos, por aquella calle recta que parecía interminable, vi a dos figuras. Parecían femeninas. Sí, claramente eran femeninas. Iban en dirección contraria a la mía, es decir, tarde o temprano me cruzaría con ellas. Unos segundos después, pude distinguir que deberían ser madre e hija. Un pensamiento de me pasó por la cabeza: ¿y si eran Cathy y su madre? ¿Qué haría? Ir hacia ellas sería un poco raro y su madre me odiaría de por vida. Entonces, las vi mejor. Sí, eran ellas. Colgué el teléfono y dejé a Cathy con la palabra en la boca. ¿Pero qué iba a hacer? Mierda, tenía que pensar rápido, y eso no se me daba bien. Decidí pararme en medio de la calle y apoyarme contra una pared. Así Cathy tendría que tomar la decisión, que tenía más inteligencia que yo. Cuando me vio, vi y oí cómo hablaba con su madre intentando convencerla de cruzar de acera para mirar un escaparate. Una excusa, claro. Acabaron cruzando y su madre se quedó allí parada. Las madres, era lo que tenían. Cathy aprovechó para mirarme y hacer gestos para que me fuera. Yo me reí y negué con la cabeza. Puso los ojos en blanco y se giró de nuevo hacia su madre. Estaba deseando ir allí y abrazarla con todas mis fuerzas, pero no podía aún.
Yo ya me había pasado el hospital hacia unos cuantos minutos, estaba a unos cuantos metros de allí. Si es que era tonto, podía haberla esperado. Bueno, ahora ya no había nada que hacer. Siguieron andando, y Cathy se giraba cada poco tiempo para mirarme. Me sonreía y volvía a mirar hacia delante, y así unas cuantas veces. Anduve detrás de ellas, y una vez en el hospital, Cathy habló con su madre.
- Mamá, te espero fuera mientras vas a avisar, ¿vale? Entro en cinco minutos, quiero estar un rato sola.
Sí, sola... Claro, sería eso.
- Vale. No tardes mucho.
- No no, tranquila.
Su madre entró, y en cuanto estuvo fuera de su vista, corrió hacia mí y me abrazó con tal fuerza que me sorprendí.
- Pero... ¿cómo has podido llegar tan rápido?
- Tengo contactos.- le recordé.
- Oh, cierto, eres famoso. Fallo mío.
Los dos reímos, hice una mueca y le di un pequeño beso.
- No quise irme pero tampoco acercarme porque te echaba demasiado de menos, pero no podía aparecer de repente delante de tu madre.
- Te entiendo - sonrió comprensiva y me cogió las dos manos.- Me encantaría que pudieras acompañarme...
- Y a mí me encantaría poder acompañarte, pero sería raro que tu madre me viese, ¿no crees?
- Sí... un poco.
- Oye, ¿y tu padre no sabe nada?
- De momento no. Y espero que mi madre no se lo mencione jamás. Total, pronto todo habrá acabado.
Me miró de arriba a abajo, por encima del hombro y por los lados, como si buscara algo detrás de mí.
- ¿Qué ocurre? - le pregunté.
- ¿No tienes maleta? ¿Bolsa? ¿Mochila? ¿ALGO? - dijo riendo.
- Pues...  no. - se me escapó una risilla nerviosa.
Ella rió y simplemente me acarició una de mis mejillas.
- Ya te echaba de menos.
- No podía esperar a venir. Ya que no había podido conseguir que te quedaras, vendría a por ti.
- Pero no voy a poder volver, Niall.
- ¿Quién lo dice?
- La mujer que manda sobre mí. - rió, y yo con ella.
Entonces, una voz detrás nuestra resonó en toda la calle.
- ¡Niall! ¿Pero qué haces tú aquí?
Era su madre, y la sorpresa no era agradable. O eso parecía.
Me armé de valor, suspiré, y la miré fijamente.
- He venido a buscar a Cathy.
- Pero Cathy no se va a ir, Niall.
- Esperaba que me dijera eso... al menos, ¿puedo acompañarla a abortar?
Se lo pensó muy seria durante unos instantes y finalmente aceptó no de muy buena gana. Sonreí, conteniendo las ganas de besarla, y entré con ellas sin hacer mucho ruido.
- Nos atenderán en unos minutos.- dijo Isabella, su madre, sentándose en la sala de espera.
Cathy se sentó a su lado, y yo después de ella. Le cogí de la mano, pero ella la apartó pronto. La miré, pero ella seguía mirando al frente. Entonces, se acercó un poco a mi dirigir su vista hacia mi cara y susurró:
- No quiero provocar a mi madre. Lo siento.
- Oh, tranquila. Te comprendo. No pasa nada.
Todo aquello era muy extraño. Todo había pasado demasiado deprisa. Conocerla, ser su amigo, más tarde su novio... Y ahora ésto. Era muy extraño, y me sentía como en un sueño que había terminado en pesadilla.
En cuanto nos llamaron, entramos los tres a la sala. Eso iba a ser muy raro.

~~Narrador: Taylor~~

Aún no me podía creer que estuviera allí, con Harry. Era el chico de mi vida: atractivo, atento, dulce y con un toque de picardía que me volvía loca. Su cuerpo desnudo tocaba el mío mientras permanecíamos allí acostados, mirándonos a los ojos. Acaricié sus rizos y él sonrió. Le quería más que a mi propia vida. Sería capaz de cualquier cosa por él. Pero con un momento, pasó por mi cabeza la imagen de Cathy. La echaba de menos, y podía imaginarme lo mal que lo estaría pasando sin Niall. Era como si yo ahora perdiera a Harry por culpa de mi madre... yo no podría estar tan tranquila como ella cuando se fue. Aunque también era verdad que si yo me quedara embarazada, intentaría por todos los medios abortar sin mis padres, porque si se enteraran, adiós Taylor. Disfruté de aquel momento con Harry, me acurruqué contra su pecho y él pasó una de sus manos por mi cuerpo debajo de las sábanas para darme más calor. Aquello era mágico. No podía pensar en nada más, excepto en esos pensamientos fugaces sobre la pareja perdida. Niall seguramente habría ido a buscarla. Tenía contactos de sobra que le ayudarían a ir a por ella, y ganas no le faltaban. Y allí, en brazos de mi Styles (porque era mío, mío y de nadie más), me quedé dormida, perdiendo totalmente la noción del tiempo.

~~Narrador: Harry~~

Después de que Taylor se quedara dormida y yo estuviera a punto, sonó mi móvil. Era un mensaje. Refunfuñé por lo bajo y lo cogí del bolsillo de mis pantalones, para lo que tuve que soltar a Taylor y dejarla sobre la almohada.
El mensaje decía así: "No encontramos a Niall por ninguna parte y no coge el teléfono. Me temo lo peor." Era de Louis. Mierda. No podía dejar allí a Taylor sola, pero que tampoco podía dejar a mis amigos colgados buscando a Niall, el cual andaría perdido por el mundo o, aún peor... desaparecido para siempre de la faz de la Tierra. Sabéis a lo que me refiero, ¿no? Que podría estar matándose, espichándola, caput. Era un pensamiento que me helaba la sangre y hacía que se me estiraran los rizos de golpe. Era uno de mis mejores amigos, y perderlo era una idea que no quería ni imaginar. Pero por desgracia, estaba presente. Me vestí despacio, intentando no despertar a Taylor, pero mi nivel máximo de patosidad hizo que me diera un golpe contra uno de los muebles y soltara un pequeño grito.
- Mhm... ¿Harry?
Oh, genial, la había despertado.
- ¿Adónde vas?
- He recibido un mensaje de Louis.- le respondí nervioso - Dice que no encuentran a Niall y que no les coge el teléfono. Me estoy preocupando. Tengo que salir.
- Espera, voy contigo.
- No, Taylor. Déjalo. Quédate aquí, volveré pronto.
Me acerqué, me incliné sobre la cama y le besé la frente. Me puse los zapatos sin agilidad alguna y salí rápido por la puerta mientras notaba la mirada de Taylor clavada en mí. Era como punzadas de mis agujas juntas, y dolía. No quería dejarla así, pero era por un amigo.